MARTA MOVIDAS

MERCADO DE ABASTOS

Marta Movidas es el seudónimo de Marta España, que convierte cada una de sus canciones en un elemento ultrapop, gracia a un sonido que bebe desde el electropop hasta el pop popular de los 60, pasando por el j-pop o el rock. Antes de dar inicio a su proyecto en solitario (en marzo de 2020), Marta Movidas ha tenido todo tipo de experiencias musicales: es arpista de formación, ha formado parte de diferentes bandas y, además, es doctoranda en Musicología, con una exhaustiva investigación sobre el trap en España. Y, por supuesto, es fan: de: Tricot, Shishamo o Blackpinck y por supuesto de grandes iconos como Julieta Venegas y Mort Garson y su proyecto Plantasia.

Con ese bagaje, no es de extrañar que «Os Castigaré», su primer disco, sea una auténtica explosión sónica, con melodías y sonidos tan efervescentes como adictivos, y unas letras a ratos dulces y a ratos ácidas, que recuerdan a los momentos más inspirados de letristas como Guille Milkyway. Desde la reinvención de la canción infantil en la inicial «Por favor no difundas las fotos íntimas que te mando solo a ti» hasta la sintonía anime de «Nani Mo Iranai!!», pasan por los temas de Marta infinidad de teclados, sintetizadores que se entrecruzan, guitarras afiladas y, para sorpresa de todos aquellos que dijeron que en el indie nadie cantaba bien, una voz dulce y poderosa que clava cada sílaba. Tras llamar la atención de radios como Cope, STRIM o Radio 3 con su debut, Marta Movidas prepara ya nuevos hits para la próxima temporada. Avisamos con tiempo: 2023 viene fuerte.

MERCADO

DE ABASTOS

Guadalajara cuenta desde principios del siglo XVII con un privilegio real para celebrar mercado franco todos los martes; aunque agricultores y otros vendedores de productos de primera necesidad podían poner sus puestos, o alquilar los “cajones” que mantenía el Concejo, en la Plaza Mayor desde mediados del siglo XV.


Es cierto que las reducidas dimensiones de ese espacio obligó a designar otros para así ampliar la capacidad de concentración de mercaderes y público. De tal modo que, hasta mediados del siglo XIX, esta actividad se concentró en los alrededores de la parroquial de Santiago Apóstol y del palacio del Infantado, como así lo atestiguan algún dibujo de Genaro Pérez Villaamil y varias estampas publicadas en aquellos años. Después, se desplazó a las inmediaciones de las plazas San Esteban y Prim y de la calle que partía desde el ábside de San Gil; de ahí, que la hoy Capitán Luis Pizaño recibiera el nombre de Mercado Nuevo.


No será hasta 1883 cuando el Ayuntamiento aborde un plan general con el objetivo de mejorar o dotar a la ciudad de edificios modernos y capaces donde instalar servicios públicos fundamentales: cementerio, lavadero, matadero y mercado. La responsabilidad fue del arquitecto municipal Mariano Medarde de la Fuente, quien elaboró los proyectos para esas instalaciones que se alzaron con potentes muros de caga resueltos con casetones de mampostería entre hiladas, cornisas y machones de ladrillo visto; tal y como podemos observar en la Plaza y Mercado de Abastos o en el Matadero, ahora, sede del Museo Francisco Sobrino.